¿Tiene Dios doble personalidad?

Por: David Sterling
De: December 2008
Encontrado en: El antiguo pacto vs el nuevo pacto
¿Nos mostrara Dios que algunas veces nos ama y otras veces nos odia?  ¿Que algunas veces tiene misericordia y que otras veces indolencia? ¿Qué es lo que ha creado esta confusión en lo que se refiere al trato de Dios con la humanidad?

¡Dios es un Dios bueno! ¡El no está enojado con nosotros! El no solamente nos ama ¡sino que también le caemos bien! El nunca nos dejara ni abandonara, sin importar lo grave de nuestros errores o descuidos. ¡Nuestros errores jamás causaran que el retenga sus bendiciones! Nuestra pobre conducta o nuestras fallas no hacen cambiar su actitud hacia nosotros. ¡Grande es su fidelidad!

Estas son declaraciones radicales y poderosas.
Desafortunadamente no siempre se escuchan, ni siquiera en muchos círculos cristianos. Solo piensa en la típica enseñanza que frecuentemente se escucha hoy en día acerca de la “verdadera” naturaleza de Dios:
Por lo regular a Dios se le representa como un ser enojado y listo para atraparnos en el mas mínimo error o falla. El siempre está vigilando para ver cómo nos comportamos a partir de habernos convertido en sus hijos. Ciertamente no responderá a nuestras oraciones si hemos pecado, y retendrá sus bendiciones si no actuamos conforme a su criterio. No hay razón para esperar el favor de Dios a menos que uno viva una vida intachable.

Estos conceptos acerca de Dios son engañosos; nos llevan a conclusiones erróneas acerca de su naturaleza y esto a su vez nos estorba para tener una relación intima con El. La religión legalista basada en la actuación es quizás el más grande estorbo para poder experimentar una relación satisfactoria con nuestro padre celestial.

Una mezcla del Antiguo con el Nuevo Testamento es lo que ha creado confusión hacia Dios y su trato con la humanidad. 

¿Porque es Dios representado tan severamente?

¿Cómo es que gente tan sincera ha llegado a estas conclusiones acerca de la naturaleza de Dios? ¿Cómo es posible que Dios sea visto como un ser que nos recompensa basándose en nuestra moralidad y actuación? La respuesta a este tipo de preguntas se puede encontrar en la falta de entendimiento de la armonía entre el Antiguo y Nuevo Testamento. Un entendimiento incompleto del valor y el significado de la obra redentora de Jesus ha sido la causa de que muchos creyentes de no puedan presentar a Dios correctamente. La mezcla del Antiguo y del nuevo Pacto ha creado confusión sobre como Dios trata a la humanidad.

Dios representado por los ejemplos del Antiguo Testamento

En el Antiguo Testamento el Señor en muchas ocasiones derramaba su ira y juicio en maneras muy devastadoras. Tenemos muchos ejemplos fuertes de como Dios juzgaba el pecado y derramaba su ira sobre naciones y individuos:
-Temprano en la historia del hombre aparece Noé y el diluvio, donde todos menos ocho personas fueron juzgadas y destruidas.
-Podemos ver la destrucción de Sodoma y Gomorra a quienes Jesus se refirió en sus enseñanzas.
-Un ángel de la muerte mato a todos los primogénitos y causo destrucción en Egipto en una noche.
-Otro ángel mato a 185,000 soldados asirios en una noche.
-Líderes rebeldes fueron destruidos entre las tribus de Israel como un ejemplo serio ante los demás.

Y así la lista continua. No hay duda de que Dios es un Dios Santo que verdaderamente odia el pecado y demanda justicia. ¡Si, Dios estaba a veces muy enojado en el Antiguo Testamento! Existen muchos ejemplos de su furia y juicios inmediatos. Pablo el apóstol nos informa de que todo lo escrito en el Antiguo Testamento es un ejemplo para nosotros. (1Cor. 10:11)

Dios representado por Jesus

Sin embargo, también tenemos la imagen de Dios que Jesus retrataba a través de Sus acciones y enseñanzas. Jesus dijo que el que lo ha visto a Él, ha visto al Padre. El mostro misericordia aun a los peores pecadores y era rápido en perdonar y restaurar. Su última acción que fue morir por nuestros pecados, comprueba más allá de cualquier duda que El vino a salvar al mundo y no a condenarlo. ¡Tantas cosas cambiaron con la venida de Jesus! El Antiguo Pacto con la Ley, que era un ministerio de muerte, ¡ya paso! !Ahora vivimos en un tiempo completamente diferente, bajo un Nuevo Pacto!

¿Tiene Dios doble personalidad?

¿Cómo encaja entonces la imagen del Dios retratado por Jesus en el Antiguo Testamento como un Dios duro y severo? ¡Acaso, ha cambiado Dios? Sera Dios esquizofrénico? ¿A veces nos ama y a veces nos odia? ¿Cómo podemos relacionarnos con un Dios que aparentemente sus emociones cambian frecuentemente de una extremidad a otra?

Estas formas de preguntas nos presentan un dilema que ha mantenido a mucha gente en un estado de incertidumbre y temor. Muchas personas sinceras están confundidas por las señales mezcladas que se les han sido enviadas muchas veces por la iglesia y sus maestros.

¡Hay solamente una naturaleza verdadera de Dios presentado en la Palabra la cual es AMOR!

Existe una respuesta sencilla a estas preguntas y una harmonía entre la ira de Dios y la misericordia de Él. ¡Dios no tiene doble personalidad! ¡Hay solamente una naturaleza verdadera de Dios presentado en la Palabra la cual es AMOR! 1Juan 4:8 dice, “Dios es amor”. No solamente ama de vez en cuando – ¡el AMOR es la naturaleza misma de Dios! El AMOR es su naturaleza que no cambia sino que es permanente. Jesus nos da la representación mas clara de la verdadera naturaleza de Dios.

La demanda santa de justicia ha sido totalmente cumplida

Dios, que es Santo, puso nuestros pecados y el pecado de todo el mundo sobre Jesus y lo castigo en nuestro lugar. La cruz donde Jesus fue crucificado como el cordero de Dios sin mancha alguna, ha para siempre cambiado la relación del ser humano para con Dios. Hay una diferencia entre como Dios trataba con la humanidad en el Antiguo Testamento y la manera en que ahora EL trata con la humanidad en el Nuevo Pacto. El pago por el pecado a través de Jesus, cambio nuestra relación con el Padre. Dios mismo no ha cambiado ni un tantito, pero El está satisfecho con su propia demanda santa de justicia al castigar a Jesus en nuestro lugar. Esto no fue un pago parcial que iba a requerir de nuestra propia santidad y desempeño religioso – fue un pago completo y final que no nos pide más que creer y recibir. ¡No hay nada en absoluto que nosotros podamos hacer para cambiar el amor de Dios hacia nuestras vidas!

Antes del sacrificio de Jesus, castigos severos fueron derramados continuamente sobre la humanidad. Antes de que Jesus cumpliera con las demandas santas de Dios y antes de que el muriera en nuestro lugar, Dios estaba obligado a castigar el pecado. Pero no era porque el Señor deseaba castigar. Su amor siempre ha estado a la disposición del ser humano. El siempre ha sido un Dios de gracia y amor. Sin embargo, un precio tuvo que ser pagado por las rebeliones y el pecado del hombre, mientras ese precio no se pagaba, había consecuencias por el pecado.

Antes de la llegada de Jesus, había ira de Dios hacia la humanidad por su pecado. La Ley del pacto antiguo, era un ministerio de ira. El pecado del hombre estaba en su contra. Pero cuando vino Jesus, Dios dejo de poner el pecado del hombre en su contra. Lo cual el apóstol Pablo explica en 2 Cor. 5:19, 21.

Reconciliación y paz

La palabra “reconciliación” habla acerca de crear la paz. Dios ya no nos ve como responsables. El puso nuestros pecados sobre Jesus, haciéndolo responsable a el de nuestros pecados. Jesus se hizo lo que nosotros éramos tomo nuestro pecado para que fuéramos hechos lo que El es – así fue la justicia de Dios. Dios ya no está en guerra con la humanidad porque el sacrificio de Jesus termino la guerra – ahora vivimos en paz con Dios a través de la muerte de Jesus. (Rom 5:1)

¡El no te da a ti lo que mereces, en lugar de ello El te da a ti lo que Jesus merece!

¡Gloria a Dios – El no te da lo que mereces sino que El te da lo que Jesus merece! Jesus cargo con toda la ira de Dios y ahora vivimos bajo el Pacto Nuevo en el tiempo de la gracia y el favor de Dios. Dios no está enojado y no está esperando una oportunidad para derramar ira sobre ti cuando cometes errores.

Dios te ama aunque no eres perfecto en ti mismo. El no te ama por tu desempeño pero por el sacrificio de Jesus. ¡Se arraigado y fundamentado en la gracia y en el amor de Dios! Identifícate completamente con el Pacto Nuevo y disfruta de sus beneficios como una nueva criatura que ahora eres en Cristo. Eres amado y aceptado por lo que Jesús ha hecho – son irrelevantes tus desempeños y meritos. Los meritos de Jesus son suficientes y relevantes para todo ser humano ¡Jesus Mismo es más que suficiente para todos! Dios está completamente satisfecho con lo que hizo Jesus por el pecado del hombre – ¡tu también puedes estar satisfecho con lo que Él hizo por ti!

Por: David Sterling

Pastor of Tampereen Kristillinen Yhteisö, Finland. Member of GGN Board of Directors

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